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Bienestar

¿Comienzan a doler las articulaciones? ¡Actívalas!

Por qué duelen las articulaciones y qué puedes hacer en el día a día con ejercicio, alimentación, colágeno y antiinflamatorios naturales como la cúrcuma.

Personas señalando dolor en la espalda, las rodillas, las muñecas y los hombros

Las articulaciones son las uniones entre los huesos que proporcionan movilidad y elasticidad al cuerpo. Están recubiertas de cartílago, un tejido firme y elástico que amortigua las cargas físicas y permite el roce entre los huesos que se articulan.

El dolor articular se debe al desgaste progresivo o la degeneración del cartílago, y afecta sobre todo a rodillas, muñecas, dedos de las manos, caderas y columna vertebral. Con el desgaste, las articulaciones se hinchan, el cartílago se reblandece y pierde resistencia, y su capacidad de amortiguar se reduce o desaparece, de modo que deja de proteger el hueso que hay debajo.

¿Qué hacer si ya tienes problemas en las articulaciones?

Tengas la edad que tengas, la recomendación es moverse. La ventaja del ejercicio físico es que tiene tantas variantes que siempre hay una que se adapta a los gustos y necesidades de cada persona.

Además, si ya tienes dolor articular, el colágeno ayudará a frenar el desgaste. Es la proteína más abundante del organismo y un constituyente fundamental de tejidos como el cartílago, la piel, los tendones, los ligamentos y los vasos sanguíneos. Las personas con artrosis, artritis o descalcificación pueden complementar su dieta con colágeno, magnesio, vitaminas C y D y ácido hialurónico, que ayuda a lubricar las articulaciones y mantenerlas flexibles. Hoy ya hay complementos que lo reúnen todo en un solo producto, como Artrogen Plus: un complemento en polvo del que basta una toma al día.

¿Y en el día a día?

Lo primero y fundamental, una buena motivación. Aunque tengas muchas dolencias, seguro que se puede mejorar. Busca la práctica deportiva que mejor se adapte a ti: yoga, caminar, nadar…

Si quieres mejorar la osteoporosis:

  1. Deja el azúcar blanco. Hay alternativas saludables como la stevia, el azúcar de coco o el azúcar de arenga.
  2. Lleva una dieta alcalina y evita los alimentos que acidifican, como el café, los refrescos y los embutidos.
  3. Toma suplementos de colágeno con vitamina D que, como hemos visto, mejoran la salud articular.

El sobrepeso acentúa los problemas articulares, porque los huesos tienen que soportar más carga y eso dificulta el movimiento. Por eso es importante cuidar el peso.

Incluye en tu alimentación nueces, legumbres, sésamo y algas

El sésamo es una semilla rica en calcio, magnesio y hierro, y su calcio es muy biodisponible. Lo encontrarás en semilla, en polvo, en crema (el tahín) y triturado con sal (gomasio). Además, tiene muy buen sabor, así que puedes añadirlo a cualquier plato para darle un toque original. Tus huesos lo agradecerán, y también tus arterias, porque es muy rico en grasas poliinsaturadas. Cada 100 gramos de sésamo aportan 670 mg de calcio, que es mucho.

¿Hay alternativa a los antiinflamatorios?

Por supuesto. Hoy tenemos antiinflamatorios naturales muy efectivos y rápidos. Uno de ellos es la cúrcuma, una raíz de color anaranjado o mostaza. Tiene muchos beneficios para la salud: gracias a sus curcuminoides ejerce un fuerte efecto antiinflamatorio que alivia los dolores de la artritis. También es una muy buena alternativa al azafrán como colorante, y mucho más sana.

La acupuntura también es muy efectiva en lesiones articulares. En nuestro centro disponemos de servicios de osteopatía, acupuntura y vendajes funcionales para problemas de rodilla, ciática, esguinces y golpes.

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